La empresa que proporciona los sistemas de facturación y embarque en múltiples aeropuertos que hoy ha sido ciberatacada produciendo retrasos y cancelaciones para los viajeros ha sido recientemente contratada por la OTAN para planificar, coordinar y dirigir operaciones de guerra electromagnética.
Se trata de la estadounidense, Collins Aerospace, una empresa filial de RTX Corporation, uno de los mayores contratistas de defensa del mundo. Collins Aerospace está especializada en el desarrollo de tecnología para aviación de todo tipo, tanto civil, como militar e incluso espacial. Integra la ciberseguridad en sus sistemas militares y civiles y crea redes de comunicaciones militares seguras, infraestructura aeroportuaria (como la recientemente atacada) y también plataformas de comando y control.
Uno de estos últimos es el software EWPBM (Electronic Warfare Planning and Battle Management) diseñada para ayudar a dirigir, planificar y coordinar operaciones de la conocida como guerra electromagnética. Esta plataforma ha sido contratada por la OTAN recientemente, concretamente el contrato vio la luz el pasado 16 de septiembre.
No existe evidencia de que estos dos hechos estén relacionados por el momento, es decir, aún nadie ha revelado que el contrato de la OTAN de EWPBM tenga que ver con el ataque en los aeropuertos europeos. Pero el ataque revela que la OTAN ha contratado a una empresa que es susceptible de recibir hackeos.
¿Que es EWPBM?
El software EWPBM es una solición que permitira crear lo que se conoce como una "recognized electromagnetic picture”, una imagen que funciona como un 'mapa orientativo' con el que poder reconocer señales de radar, comunicaciones, interferencias y posiciones y funciones de todos los equipos emisores conocidos.
Asimismo, proporcionará un Electronic Order of Battle, que ayudará a mapear dispositivos electrónicos, su ubicación, función, etc., tanto de las fuerzas amigas como de las adversarias. EWPBM será también capaz de proporcionar información sobre la amenaza que pueden suponer los dispositivos electrónicos del enemigo, lo cual puede ser clave para prevenir ataques sorpresa. Por otro lado permitirá planificar y coordinar el uso de frecuencias entre unidades aliadas, evitando interferencias.
La OTAN busca con esto mejorar su interoperabilidad en los dominios electrónicos, para controlar mejor la situación, principalmente en situaciones tensas.
Aunque todavía no hay declaraciones públicas sobre si el ataque ha sido motivado por este contrato, cabe resaltar, que dicho contrato entre la empresa y la Alianza Atlántica es de caracter defensivo, tratandose de sistemas militares que mejoran las capacidades de la organización, y sin embargo, el ataque en los aeropuertos ha sido sobre un software civil o de uso comercial.
El contrato ya ha sido adjudicado, pero ahora entra en una fase de pruebas funcionales (detección de fallos de interfaz u otros errores), validación operativa (valorar si el sofware es útil y fiable en condiciones reales) e integración en los sistemas OTAN, pruebas que podrías retrasar de meses a años su incorporación en los sistemas de la Alianza.

