El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exigido a todos los países de la OTAN que dejen de comprar petróleo a Rusia. El magnate ha amenazado con no imponer nuevas sanciones al Kremlin si los aliados continúan comerciando con Moscú.
Trump ha enviado una carta a todos los miembros de la Alianza Atlántica en la que anuncia su disposición a "importantes sanciones" para Rusia, si el resto de naciones siguen sus pasos. Por el momento, Turquía, Hungría y Eslovaquia siguen importando petróleo ruso aunque la mayoría de países europeos dejaron de hacerlo tras estallar la guerra de Ucrania, hace más de tres años -febrero de 2022-.
Según ha explicado el jefe del Despacho Oval en su escrito, la compra de petróleo crudo ruso "debilita enormemente su posición negociadora y su poder de negociación sobre Rusia". En esta línea, insiste en que los países miembros de la OTAN impongan aranceles del 100% a China para crear presión sobre ella y que utilice su influencia sobre Vladímir Putin para poner fin al conflicto armado.
"Si la OTAN hace lo que digo, la guerra terminará rápidamente y todas esas vidas se salvarán. Si no, solo están desperdiciando mi tiempo, y el tiempo, la energía y el dinero de Estados Unidos", ha concluido el presidente norteamericano.
El pasado 7 de septiembre, el líder de la Casa Blanca ya se mostró abierto a imponer una nueva ronda de sanciones económicas a Rusia, después del bombardeo masivo que afecto a la sede del Gobierno ucraniano en Kiev. En esta serie de penalizaciones ya advirtieron de que los países que comerciaran petróleo con el Kremlin se verían afectados.
La carta de Trump ha llegado en un momento de alta tensión después de que esta semana 19 drones rusos violaran el espacio aéreo de Polonia y fueran derribados por los sistemas defensivos polacos con apoyo de otros países de la OTAN. Ante esta acción, el primer ministro polaco, Donald Tusk anunció que iba a invocar el artículo 4 del Tratado de la OTAN que contempla que los aliados “se consultarán cuando, a juicio de cualquiera de ellos, la integridad territorial, la independencia política o la seguridad de cualquiera de las partes fuese amenazada”.
Donald Trump lleva meses expresando su frustración por la negativa de Rusia a poner fin a la guerra de Ucrania. El pasado 15 de agosto recibió a su homólogo ruso, Vladímir Putin, en Alaska para dar un impulso a las negociaciones, pero el encuentro concluyó sin avances concretos.

