
La bodega se llama Lagar de Proventus y está en Padilla de Duero, muy cerca de Peñafiel. La mayoría de sus vinos se llaman Tr3smano, sustituyendo el 3 por la “e”. Están entre los mejores vinos de toda la denominación de origen; entre otros motivos por la calidad de sus viñedos muy viejos. Tal es así que tienen el récord de ser los que sacan el menor rendimiento por hectárea de toda Ribera. Sólo calidad por encima de cantidad.
La historia es muy interesante y merece contarse desde el principio. Gumersindo Ruiz Quiroga nació en el pueblecito asturiano de Colombres, casi pegado a Cantabria. Es un sitio precioso, pequeñito y donde destaca un edificio enorme, pintado de azul, una casa de indianos espectacular, rodeada, claro, de palmeras. En la actualidad es el Museo de Indianos. Debió ser esa influencia aventurera, porque en 1953 Ruiz Quiroga emigró a Ciudad de Méjico.
La Europea
Allí se puso a trabajar de dependiente en un colmado, que aquí llamamos de ultramarinos, y en Méjico de abarrotes, propiedad de unos familiares. Se llamaba y llama La Europea. Con el tiempo don Gumersindo compra la tienda; y no sólo eso, sino que monta unas 69 tiendas más repartidas por toda la República Mejicana. Ya no son de abarrotes, sino establecimientos potentes donde se venden productos de calidad empezando por los vinos. Uno de sus hijos, José Ramón Ruiz, el primer as de este trío, monta una empresa llamada Importaciones Colombres que lleva fundamentalmente vinos españoles de todas partes, pero con una predilección especial por la Ribera Del Duero.
José Ramón viene continuamente a España, donde todo el mundo le quiere vender vino para que se distribuya con la poderosa La Europea. Pero su empeño es montar una bodega propia en Ribera, y en 2013 compra en Padilla de Duero una bodeguita llamada Qumram, que tendrían que reformar entera, y que se culminó ya en el 2020. Estupendo, ya tenían un espacio para hacer una bodega nueva, pero les faltaba todo lo demás.
El mejicano recibe una llamada de un personaje que admira y al que le compra vino, Fernando Remírez de Ganuza, el segundo as del trío. Remírez de Ganuza es uno de los bodegueros más importantes de España, y está entre los principales impulsores de la nueva Rioja Alavesa desde su bodega en Samaniego. Un innovador que divide los racimos en hombros y puntas, que inventa la mesa de selección y las modernas elaboraciones de maceración carbónica. El primer bodeguero español que, con uno de sus vinos, el Remírez de Ganuza Gran Reserva 2004, recibe 100 puntos Parker, el gurú norteamericano extraordinariamente influyente en el mercado de su país.
Los viñedos secretos
Cuando se reúnen, Fernando le dice a José Ramón que es el propietario de unos viñedos extraordinarios que compró hace muchos años, en Ribera del Duero, muy cerca de la bodega, y que había mantenido en secreto. Le propone asociarse y este acepta el plan inmediatamente. Ahora sí que se va en serio, pero tienen un problema: el uno está sobre todo en Méjico, el otro en Samaniego. Necesitan un gerente, enólogo, director comercial, alguien que dirija todo y que lo impulse. No puede ser cualquiera, tiene que ser alguien de experiencia y potente. Remírez de Ganuza tiene una persona en la cabeza. Se llama Pedro Aibar y es el tercer as.
Aibar, aragonés, fue el director gerente y enólogo de Viñas del Vero, en Somontano, durante muchos años. Cuando esa firma la compró González Byass, le ficharon para ponerse al frente de bodegas El Coto, ese enorme gigante en Rioja. Pedro Aibar no se deja convencer. De estar al frente de firmas que elaboran millones de litros, con enormes equipos comerciales y de todo tipo, a trasladarse a un pueblecito de Valladolid para levantar de cero una pequeña bodeguita, el sólo. No le resultaba muy apetecible. Pero los otros dos no cejaron y al cabo de visitas, comidas, encuentros, lo convirtieron en el tercer socio de la bodega, Lagar de Proventus. Es la tercera mano del Tr3amano. Era ya en 2016.
Desde entonces la firma va como un tiro. La marca se va consolidando con la calidad de los vinos. El año pasado, 2024, la compañía sufre un golpe muy duro. El fallecimiento del genial Fernando Remírez de Ganuza, sustituido en el accionariado por su familia. Aibar, por su parte, siempre inquieto pone en marcha últimamente una serie de novedades. En primer lugar, un vino blanco de albillo mayor, que enseguida cuenta con reconocimiento; luego monta Tr3smano Viñedos Históricos de viñas seleccionadas muy viejas; y lo último el Proventus 12 meses orientado a otro tipo de consumidor, buscando más frescura, incluso un precio más ajustado.
Los vinos
Valoraremos las dos novedades tintas. El Proventus 12 meses. Se distingue por su alegre frescura no exenta de elegancia. Aparecen jóvenes frutos rojos y negros en nariz, tonos florales, balsámicos, elegantes aromas de crianza. En boca es muy redondo, sabroso, equilibrado, con buena acidez, un paso excelente y largo. P.V.P. 25 euros.
Más poderoso el Tr3mano Viñedos Históricos serie 2 del 2021. Después del descorche hay que dejarle que se abra un buen rato, sobre 20 minutos, mínimo. Luego aparece una nariz muy intensa, con mucha fruta madura, compleja, tonos terrosos-minerales, punto balsámico, guindas en aguardiente, la madera muy bien integrada. En boca es potente sin rudeza, es decir aterciopelado y sedoso, equilibrando bien el alcohol. Envolvente y muy agradable. P.V.P. 60 euros.
Pedro Aibar ejerce de hombre orquesta. Enólogo, gerente, director comercial, de marketing, de recursos humanos y de lo que se tercie; pero la bodega va como un tiro. Justo lo que soñaron los tres ases de esta baraja.

