Agentes de la Policía Nacional e Interpol han procedido este lunes a la extradición a Italia de los tres integrantes de la mafia calabresa conocida como la ‘Ndrangheta, arrestados el 15 de agosto en Ibiza. Según recuerda la Policía Nacional, sobre los tres detenidos pesaban órdenes de detención europeas por su presunta participación en delitos de tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal. El operativo fue de alto riesgo debido al elevado grado de peligrosidad de los detenidos y a su resistencia al arresto.
El dispositivo desplegado por las fuerzas de seguridad concluyó con la detención de las tres personas y dos registros domiciliarios: uno en Ibiza y otro en Barcelona. Fruto de los dos registros, los agentes intervinieron 35.000 euros en efectivo, joyas de gran valor —como dos relojes, uno de ellos valorado en 120.000 euros—, documentaciones de identidad falsa, sustancias estupefacientes, dispositivos móviles y documentación de interés, efectos que ahora están siendo analizados por los agentes.
La ‘Ndrangheta tiene más de 150 años de antigüedad, y la Policía Nacional la describe como «una de las organizaciones criminales más poderosas y peligrosas del mundo«. Destaca de ella su influencia en la política, economía y seguridad de los países en los que se asienta o su estructura «altamente hermética basada en la discreción y los vínculos familiares».
España está, según la Policía, en el punto de mira de esta organización dentro de sus planes de expansión, por su estratégica situación geográfica. La ‘Ndrangheta tiene presencia activa en Europa, América, África y Asia y es una «amenaza potencialmente desestabilizadora para los Estados». La Policía destaca la peligrosidad de la combinación de violencia, control territorial y sofisticación financiera y advierte de que España presenta condiciones idóneas para esta mafia por su proximidad geográfica y cultural y facilidad idiomática.

