«En Alemania lo llevan usando hace tiempo»

«En Alemania lo llevan usando hace tiempo»

A la hora de emprender una reforma en el hogar, las decisiones tiene que ir mucho más allá de la estética. Cambiar el suelo, renovar la cocina, los techos, mejorar el aislamiento o sustituir las instalaciones eléctricas y de fontanería deben ser trabajos que busquen no solo modernizar la vivienda, sino también hacerla más eficiente y cómoda. 

Así piensa Héctor Martin, más conocido como «Operator Martin», un divulgador dedicado a dar consejos sobre inversión inmobiliaria, construcción y masculinidad. Para Martin, toda elección, desde los materiales hasta los acabados, influye tanto en la durabilidad como en la calidad de vida de quienes habitan la casa.

Dentro de estas mejoras, las ventanas ocupa un lugar importante, ya que repercute directamente en el ahorro energético, el confort térmico y acústico, y la seguridad del hogar. La duda más frecuente entonces es si optar por ventanas de PVC o de aluminio, dos materiales que ofrecen ventajas distintas y que, en función del presupuesto y las necesidades, pueden marcar la diferencia. 

¿Qué es mejor, ventanas de PVC o de aluminio?

La elección entre ventanas de PVC o de aluminio depende de varios factores como el aislamiento y el presupuesto. Las primeras ofrecen un gran aislamiento térmico y acústico gracias a su composición plástica y suelen ser más económicas. Además, no requieren apenas mantenimiento y resisten bien a la humedad, lo que las hace ideales para viviendas en climas fríos o húmedos.

Sin embargo, las ventanas de aluminio son, según Martin, la elección predilecta de los países en los que hace frío como es el caso de Alemania o Suiza. Esto se debe a que, a día de hoy, se han conseguido mejores acabados con ellas. Y es que el principal problema del aluminio era su alta conductividad térmica, lo que lo hacía menos aislante frente al frío en comparación con el PVC.

Sin embargo, en la actualidad, la mayoría de ventanas hechas con este material incorporan rotura de puente térmico. Es decir, un sistema que intercala materiales aislantes entre las capas metálicas, reduciendo drásticamente las pérdidas de calor.

Otros materiales que ‘Operator Martin’ recomienda’

El creador de contenido hace hincapié en las ventajas del pladur por sobre el ladrillo gracias a su rapidez y facilidad de instalación. El pladur ofrece acabados lisos perfectos para pintar o empapelar, además de la posibilidad de integrar aislamiento térmico y acústico en el interior de los tabiques, lo que mejora la eficiencia energética sin necesidad de aumentar demasiado el grosor.

Asimismo, Martin comparte otro material que resulta muy práctico a la hora de realizar reformas. Se trata del aislamiento de lana de roca que vale tanto como aislamiento térmico como acústico. Este fabrica a partir de rocas volcánicas (como el basalto) que se funden a altas temperaturas y se convierten en fibras. 

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