El plan perfecto en Casa de Campo: brunch, cócteles y vistas al lago

El plan perfecto en Casa de Campo: brunch, cócteles y vistas al lago


A veces no hace falta salir de Madrid para encontrar un remanso de paz. Basta con adentrarse en el pulmón verde de la ciudad y dejarse llevar por el rumor del agua, los árboles centenarios y el murmullo lejano de las barcas que surcan el lago. En plena Casa de Campo, a orillas de su emblemático estanque, se alza Villa Verbena, un restaurante que propone un plan distinto para quienes buscan desconectar sin salir de la capital.

Lejos del tráfico, del calor asfaltado y de las terrazas abarrotadas, este espacio ofrece una experiencia gastronómica serena con vistas inmejorables. Ideal para una escapada de fin de semana o para improvisar un brunch, Villa Verbena se perfila como uno de los planes más apetecibles para este verano madrileño.Con el sello del Grupo Triciclo, capitaneado por el reconocido chef Javier Goya, la propuesta combina cocina de calidad, entorno privilegiado y precios comedidos. Porque sí, se puede comer bien y barato sin tener que huir de la ciudad.

Un brunch junto al lago

El restaurante ofrece un brunch por 19 euros, una fórmula pensada para disfrutar sin prisas de algunos de los platos más emblemáticos del Grupo Triciclo. La propuesta incluye bebida caliente (café o infusión), zumo natural y una selección de elaboraciones dulces y saladas que combinan tradición, producto y ese punto creativo que caracteriza al grupo desde su nacimiento en 2013.

 

 

 

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una publicación compartida de @villaverbenamadrid

El entorno, por supuesto, multiplica la experiencia: sentarse frente al lago, entre vegetación y con una brisa que mitiga el calor urbano, convierte cualquier mañana en un pequeño lujo asequible. Entre las propuestas saladas destacan la tosta de matrimonio (anchoa y boquerón) sobre tomate rallado; el huevo benedictine, que puede elegirse con aguacate, salmón o jamón; el bikini de jamón y queso, servido con o sin huevo, y la tosta de cecina con tomate, ideal para quienes buscan sabores intensos y equilibrados.

Todas las elaboraciones comparten una base común: buen producto, ejecución cuidada y ese equilibrio entre lo castizo y lo contemporáneo que caracteriza a los platos de Triciclo.

El lado más dulce del brunch

Para los más golosos, el brunch de Villa Verbena también reserva un espacio especial. Entre las opciones dulces está ‘nuestra torrija’, la versión mítica que ha acompañado al grupo desde sus inicios; el yogur con frutos rojos y granola casera, la tarta de queso o la tarta de chocolate, ambas elaboradas artesanalmente con las recetas tradicionales del grupo, y una refrescante opción de frutas frescas con granizado y zumo de hierbas.

 

 

 

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una publicación compartida de @villaverbenamadrid

Además, por cinco euros más, el brunch puede completarse con un cóctel clásico. La carta incluye opciones como Mimosa, Bloody Mary, Negroni, Aperol Spritz o Adonis, ideales para brindar con vistas al agua o para prolongar la sobremesa bajo la sombra de los árboles. Esta opción convierte el brunch en una experiencia más cercana al almuerzo informal que al desayuno, perfecta para quienes disfrutan del arte de comer sin mirar el reloj.

 

Fuente