Día Mundial de la Tarta de Queso: las mejores de Madrid para rendirse al postre más popular

Día Mundial de la Tarta de Queso: las mejores de Madrid para rendirse al postre más popular


Cada 30 de julio, el mundo se rinde ante uno de los postres más deseados, versionados y fotografiados, la tarta de queso. Desde la clásica al estilo neoyorquino hasta las interpretaciones más cremosas, fundentes o audaces, la cheesecake ha conquistado paladares por su capacidad de reinventarse sin perder su esencia. En Madrid, la fiebre por este dulce alcanza cotas de devoción y creatividad, y no hay barrio sin su propia candidata al podio.

La ciudad vive desde hace años una auténtica revolución quesera. El auge empezó con propuestas caseras durante la pandemia, se viralizó con obradores que colgaban el cartel de “agotado” a diario y hoy es una tendencia consolidada con nombres que arrasan en redes sociales, figuran en las cartas de los mejores restaurantes o se venden exclusivamente para llevar. El denominador común: cremosidad, personalidad y una base de galleta que levanta pasiones, y algún que otro debate.

Con motivo del Día Mundial de la Tarta de Queso, recopilamos una selección de las propuestas más destacadas de Madrid, elegidas por su historia, textura, sabor y carácter singular. 

1. Álex Cordobés:  La tarta que conquistó Madrid desde un garaje

Lo que empezó en el garaje de sus padres durante el confinamiento, hoy es un fenómeno viral capaz de despachar más de 1.000 tartas en un solo día. Álex Cordobés ha logrado lo que muchos buscan: hacer la tarta de queso más famosa de Madrid. Con obrador en Las Rozas y punto de venta en el barrio de Salamanca, su producto solo se puede comprar para llevar, lo que no ha impedido que su nombre se convierta en una parada obligatoria para los amantes del cheesecake. Este año, además, se ha aliado con el youtuber Nil Ojeda para lanzar una milkshake de tarta de queso que ha arrasado entre los más jóvenes.

 

 

 

 

 

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2. Luna & Wanda: Sergio Arjona y la magia de la galleta María

Sergio Arjona dejó la consultoría para lanzarse al mundo de la repostería sin formación previa y con un horno doméstico. El resultado fue Luna & Wanda, un negocio con tres locales en Madrid y una legión de fieles que adoran su receta secreta. Sus tartas combinan sencillez y nostalgia: tostadas por fuera, corazón cremoso y base de auténtica galleta María. Arjona ofrece siete versiones, todas ellas irresistibles. Su historia y su sabor la convierten en una de las imprescindibles de la ciudad.

3. Fismuler: La tarta que divide opiniones y conquista estómagos

Su textura casi líquida es una declaración de intenciones. En Fismuler no buscan agradar a todos, sino ofrecer una tarta de queso intensa, con sabor ahumado y carácter. La combinación de quesos (fresco, Idiazábal ahumado y Cabrales) da como resultado un postre potente, original y muy adictivo para quienes buscan algo diferente. No es la más fotogénica, pero es una de las más memorables.

 

 

 

 

 

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4. La Bientirada:  La herencia de La Viña con firma propia

En la carta de este restaurante, la tarta de queso es la estrella absoluta. Siguiendo la escuela de la clásica vasca, La Viña, su versión destaca por una textura cremosa, punto justo de cuajado y una base crujiente que equilibra cada bocado. Es de las que se desparraman en el plato sin perder estructura. Una apuesta segura y con personalidad.

 

 

 

 

 

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5. Tatel: Sabores locales con elegancia internacional

Elaborada con dos quesos madrileños, rulo de cabra y bombón de cabra, y con una base de pasta sablé, la tarta de queso de Tatel sorprende por su suavidad y presentación. El horneado suave a 170º durante media hora exacta es el secreto de una textura perfecta. La miel de panal que la acompaña aporta un toque sutil que equilibra la potencia del queso. Clásica y sofisticada a partes iguales.

 

 

 

 

 

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6. Papúa: Una tarta con guiño castizo y alma gourmet

Su tarta de queso de oveja madurado se presenta con helado de leche fresca y toffee de violetas de Madrid, homenajeando el mítico caramelo violeta. El resultado es una experiencia gustativa redonda: cremosidad, intensidad y un final floral inesperado. Ideal para quienes buscan una versión diferente y muy madrileña.

7. Gran Vía 18:  Payoyo en estado puro

El chef pastelero Carlos López ha creado una tarta fluida de queso Payoyo que se sirve con sorbete de mango y un "air" del mismo queso para aportar ligereza. El Payoyo, queso gaditano de cabra y oveja, tiene una personalidad arrolladora y eleva esta tarta a categoría de autor. Un postre sofisticado y con carácter.

8. Villa Verbena: Para los fans del queso azul

Aquí la tarta de queso no es tímida. Lleva un toque de queso azul que la diferencia de todas las demás. No apta para paladares conservadores, pero una delicia para quienes disfrutan del queso en todas sus formas. Marida a la perfección con una copa de vino blanco frente al lago de la Casa de Campo.

 

 

 

 

 

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9. Aguirre: Una tarta al estilo vasco

Inspirada en la de La Viña, esta tarta se suma al club de las que desbordan cremosidad. Ideal para quienes buscan un clásico bien ejecutado con sabor potente y textura fundente.

10. La Tarta de la Madre de Cris:  El sabor de casa con legado andaluz

Desde Andalucía hasta Madrid, Pilar Molina, profesora jubilada y repostera vocacional, ha convertido su receta familiar en una firma reconocida. Su local en Diego de León 29 ofrece tartas tradicionales y otras versiones como la de brownie, tres chocolates o pistacho. Su fuerza está en el sabor casero, el que te traslada a la cocina de tu madre con cada bocado.

 

 

 

 

 

 

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