Jesús Calleja se desplazó hasta O Grove, Pontevedra, con un reto muy especial: renovar por completo el Centro Social de la Tercera Edad. Acompañado por el equipo de Volando voy, consiguió transformar este espacio clave para los vecinos.
Tras semanas de trabajo, llegó el momento de la gran inauguración. Antes del acto, Calleja disfrutó de un último vuelo en helicóptero por la zona junto a las tres primeras mujeres que conoció al llegar. Fue un paseo lleno de risas, complicidad y anécdotas inolvidables.
Al llegar al centro, saludó a Vivencio, presidente del club, y accedió al edificio junto a los vecinos. Todos quedaron asombrados con la reforma. «¡Es precioso! Estoy emocionada», exclamó María Luisa mientras se fundía en un emotivo abrazo con Calleja.
Tono, el encargado del bar, no pudo contener las lágrimas al ver el nuevo aspecto del centro. La emoción fue compartida entre todos los presentes, que celebraron una renovación cargada de significado para quienes lo habían vivido todo allí.
Jesús Calleja cerró su paso por O Grove con un emotivo discurso. «La gente mayor no se aparca. Puede vivir la tercera edad como la mejor etapa de su vida», aseguró. «Hay que agradecerles mucho. No se puede olvidar a los mayores», concluyó.

