¿conlleva algún riesgo o es inofensivo?

¿conlleva algún riesgo o es inofensivo?

Dejar los cargadores enchufados todo el tiempo, aunque no estén en uso, es una práctica común en muchos hogares. Pero ¿es realmente segura? ¿Hay costes ocultos en términos de energía o riesgos eléctricos? Siempre hay pequeños costes energéticos y ciertos riesgos, aunque también depende del tipo de cargador que se utilice.

Incluso cuando no están enchufado a un dispositivo, los cargadores utilizan una pequeña cantidad de electricidad, algo conocido como consumo fantasma. Esta energía se usa para alimentar los circuitos internos, como los de protección o detección, y parte de ella se disipa en forma de calor, explican desde The Independent.

Aunque el consumo de un solo cargador es insignificante —habitualmente inferior a 0,5 vatios—, si se suman todos los de un hogar (de móviles, portátiles, cepillos eléctricos, altavoces, etc.), el derroche puede acumular varios kilovatios hora al año. Es decir, se paga por una electricidad que no se está usando de forma activa.

Cargadores modernos y antiguos

Los cargadores modernos están diseñados para minimizar el consumo en espera. Incorporan sistemas de gestión energética que los ponen en modo reposo cuando no están conectados a ningún dispositivo. Esto reduce su impacto en la factura eléctrica.

Sin embargo, los cargadores más antiguos o los modelos baratos no certificados pueden carecer de estas funciones de eficiencia. Además, su calidad de construcción puede ser deficiente, lo que representa un riesgo potencial.


Desde el punto de vista eléctrico, dejar un cargador enchufado de forma constante también tiene implicaciones. Aunque es raro, las subidas de tensión en la red eléctrica pueden dañar los componentes del cargador con el tiempo. Esto reduce su vida útil e incrementa el riesgo de fallo o incluso incendio, especialmente los que no tienen las protecciones adecuadas.

Ahora bien, un cargador se calienta más de lo normal, emite zumbidos o presenta daños visibles, no debe seguir usándose ni dejarse enchufado. Es mejor sustituirlo por uno nuevo y certificado.

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