
Cuando pensamos en Madrid, se nos vienen muchas cosas a la cabeza: atardeceres sobre Gran Vía, la Puerta del Sol llena de vida, una verbena en La Latina o un vermut en domingo. Pero hay un ritual que resume la esencia de la capital y que enamora tanto a locales como a visitantes: irse de tapas. Y si hay un día para rendirle homenaje, ese es el Día de la Tapa, que este 2025 se celebra el lunes 16 de junio. Una fecha para brindar, compartir y saborear los grandes clásicos del tapeo español… y descubrir nuevas joyas gastronómicas que lo están petando en Madrid.
Cervecería Asgaya: tradición castiza con ADN contemporáneo
En pleno barrio de Argüelles, justo en la esquina de Ferraz 8, el Grupo Asgaya ha abierto su nuevo templo del tapeo moderno: Cervecería Asgaya. Un espacio que recupera el alma de las tabernas madrileñas de toda la vida y le da una vuelta con una propuesta canalla, desenfadada y sin postureo. Aquí, lo de “cerveza bien tirada con su tapa” no es solo una frase hecha, sino una norma sagrada.
La barra central, cuadrada y omnipresente, es la reina del local. Desde ahí se sirve la cerveza con técnica y cariño, y se lanzan raciones directas al centro de la mesa. Todo en un ambiente que respira luz natural, confort y esa mezcla tan madrileña de lo castizo y lo cosmopolita.
En su carta, que huele a éxito, encontramos clásicos versionados que hacen salivar: croquetas de chipirón con alioli de azafrán, torreznos crujientes con toque de kimchi, tortilla vaga con bacalao y piparras o el ya famoso bikini de carrillera con pepinillos y queso. La filosofía está clara: comer rico, compartir y disfrutar. Un sitio ideal para celebrar el Día de la Tapa como merece.
Martín Tostón: la sabiduría Hevia moderniza la barra madrileña
Martín Tostón no es solo un bar, es la evolución natural de más de 60 años de tradición hostelera llevada al presente. La familia Hevia —con Ismael y Fernando al frente— firma una reinvención del tapeo castizo con aires contemporáneos: una barra de zinc impecable, una Berkel cortando embutido con precisión, un colmado gourmet a la entrada, y una carta que combina laterío fino, brasas, platos caseros y una ejecución impecable.
Aquí el vermú entra con latas de almejas y berberechos, y termina en guisos melosos, tartares o un “saltufo” (salami con trufa y Parmigiano) que no se olvida. Todo sabe a tradición renovada. Porque si algo demuestra Martín Tostón es que Madrid siempre está lista para una buena barra… y una mejor albóndiga.
Tapeo con vistas: Inhala Terraza y El Jardín de Arturo Soria
No todo tapeo tiene que hacerse entre callejuelas y adoquines. Si eres de los que disfruta del tapeo con vistas, tu ruta debe incluir Inhala Terraza, en la séptima planta del Inhala Hotel Garden. Este oasis urbano en pleno centro tiene lo mejor de dos mundos: una carta de tapeo de altura y un jardín colgante de más de 2.500 plantas que refresca el alma (y el ambiente).
Imprescindibles de su carta: la ensaladilla de langostinos con wakame y tobiko, las croquetas de merluza y gambas, y una fritura de tallarines de calamar con alioli de yuzu que es puro umami.
¿Prefieres algo más verde y desenfadado? Apunta también El Jardín de Arturo Soria, donde los braviolis con calamares se roban todo el protagonismo. Una fusión brillante entre dos pilares del tapeo nacional: bravas y calamares, servidos en una terraza chill-out perfecta para el afterwork. Completan la jugada unas croquetas de jamón ibérico de las que lloran de cremosidad y una ensaladilla rusa con vinagreta de piparra que es puro vicio.
El Jardín de Arturo Soria
Ponzano: la meca del tapeo tradicional en Chamberí
Si hay una calle que huele a tapas, esa es Ponzano. Aquí el tapeo no es una moda: es un modo de vida. Y entre todos sus locales, Restaurante Ponzano brilla por méritos propios. Con más de 35 años de historia, este templo de la cocina castiza te lo pone fácil: tiene en carta el top 5 del tapeo madrileño. Ensaladilla rusa, tortilla de patatas, bravas, croquetas y calamares. Pero también callos, bocartes, anchoas, huevos rotos o escabeches.
Todo elaborado con producto de mercado y servido en barra o en mesa. Aquí no hay sorpresas: hay sabor, tradición y respeto por lo de siempre. Si buscas un tapeo auténtico para celebrar el 16 de junio, este es tu sitio.
Berria Wine Bar: un templo del vino, con sabor y vistas
En pleno corazón de Madrid, frente a la Puerta de Alcalá, Berria Wine Bar se ha consolidado como un templo del vino con más de 3.000 referencias y más de 100 vinos por copas, disponibles para todo tipo de paladares. Pero este espacio no solo seduce a los 'winelovers', también conquista por su cuidada selección de tapas de autor, pensadas para maridar sin complicaciones.
Desde clásicos como croquetas de jamón ibérico Joselito o el pepito de solomillo, hasta bocados más sofisticados como la ostra de l’Île d’Oléron con caviar o el brioche con papada ibérica y caviar, Berria eleva el tapeo a una experiencia gastronómica. Cada tapa está diseñada para resaltar matices del vino y convertir la visita en una cata sensorial completa. Ideal para curiosos, sibaritas y amantes del buen comer que buscan algo más que un simple bar de vinos.
Los imprescindibles de la nueva escena: Caiño, Barmitón y La Gildería
Madrid vive una edad de oro del tapeo. Cada vez son más los locales que apuestan por una carta breve pero contundente, con productos de primera y toques de autor. Algunos nombres que deberías tener en tu radar:
Caiño, en la calle Ibiza, es un vinobar que combina tradición y personalidad. Su steak tartar, las croquetas de calamar en su tinta y su ensaladilla te dejarán con ganas de mojar pan… y de repetir.
Barmitón, el hermano gamberro de Marmitón Bistro, apuesta por una carta sin complejos: croquetas de calabacín al curry verde, gildas, brioche de pimientos asados o un espectacular steak tartar que no necesita presentación.
La Gildería, fiel a su nombre, pone las gildas en el centro del universo, pero su propuesta no se queda ahí. Zamburiñas en salsa de vieira, navajas con ponzu de limón y una estética retro-cool que enamora a la primera visita.
Anchoas, bravas y bikinis gourmet: los nuevos básicos de la ciudad
Las modas también llegan a las tapas. ¿El nuevo hit del tapeo? Las anchoas con mantequilla, que se han convertido en tendencia desde que Bar Trafalgar las popularizó en su carta. Servidas sobre pan brioche, son el bocado perfecto para abrir el apetito. Otro clásico actualizado que arrasa es el bikini, como el que sirven en Casa Canito, con lomo ibérico, mozzarella y trufa.
Y si te apasionan las croquetas, no puedes perderte las de jamón de Bar Vergara o las de calamar de Juana La Loca, otro templo del tapeo de autor que lleva décadas marcando tendencia en La Latina.
Tapeo en casa: Juana Madrid y Pradorey para los caseros del lunes
El Día de la Tapa cae en lunes, y si eres de los que ese día prefiere el sofá a la barra, hay opciones para disfrutar en casa sin renunciar al festín. Juana Madrid, la salsa brava que nació en un bar de la calle Alcalá, se ha convertido en una aliada imprescindible para elevar cualquier tapa casera. Va bien con todo: croquetas, tortilla, mejillones… incluso unas alitas picantes.
Y para brindar como se merece, apuesta por el vino blanco Finca Los Quemados de Pradorey, elaborado con Albillo Mayor. Untuoso, fresco y con un final salino, es el maridaje ideal para cualquier tapeo que tenga algo de mar, algo de grasa o algo de audacia.
¿Por qué gusta a los españoles tanto el tapeo?
Porque el tapeo no es solo una forma de comer: es una forma de vivir. En España, sentarse a la mesa muchas veces significa algo más que alimentarse: es socializar, disfrutar, alargar la conversación y compartir. Tapear es flexible, democrático y divertido. No exige compromiso: puedes tomar una o diez, cambiar de bar, probar sin hartarte. Es cultura del “picar”, del “vamos a dar una vuelta”, del “una y nos vamos” que nunca se cumple.
Además, responde al carácter mediterráneo: cercano, espontáneo, colectivo. En un país donde el buen clima acompaña y la gastronomía es motivo de orgullo, las tapas se convierten en excusa perfecta para vivir lo cotidiano con más sabor.
Madrid, como otros muchos lugares de España, no se entiende sin sus bares, sus tapas y ese momento sagrado de “tomar algo rápido y acabar cenando de pie en la barra”. El tapeo es parte del ADN de la ciudad, y el Día de la Tapa es solo una excusa más para celebrarlo. Desde locales con estrella Michelin hasta tabernas rescatadas del recuerdo, la capital ofrece un recorrido infinito de bocados que cuentan historias, que despiertan antojos y que nos invitan a compartir.
Este 16 de junio, brinda, prueba, descubre. Y recuerda: la mejor tapa no es la más elaborada, ni la más cara, ni la más instagrameable. Es la que compartes con buena compañía. Y en Madrid, eso se da por hecho.
SITIO
PRECIO MEDIO (€)
PLATO DESTACADO
Cervecería Asgaya
25-30
Torreznos con kimchi, tortilla vaga de bacalao
Ponzano
20-30
Calamares, croquetas, tortilla, ensaladilla
El Jardín de A. Soria
25-30
Braviolis con calamares, terraza jardín
Inhala Terraza
30-35
Croquetas de merluza, fritura de calamar, vistas
Caiño
25-35
Croquetas negras, ensaladilla, vinos naturales
Bar Trafalgar/Vergara
20-30
Anchoas con mantequilla, pastrami, mollejas
La Gildería
25-30
Zamburiñas, navajas, gildas
Bareto
20-25
Bocadillo de calamares, montaditos, cañas bien tiradas
Juana La Loca
30-40
Tortilla caramelizada, pintxos vasco-madrileños
Hermanos Vinagre
15-25
Mejillones ahumados, ensaladilla, gilda
Casa Canito
20-25
Bikini de lomo, mozzarella y trufa
Martín Tostón
20-30
Albóndigas caseras Don Clemente
Berria Wine Bar
30-40
Croquetas de jamón ibérico Joselito y Pepito de solomillo

