La expresidenta de Nicaragua Violeta Barrios de Chamorro, primera jefa de Estado elegida democráticamente en América, ha fallecido este sábado en el vecino país de Costa Rica a los 95 años. La política venció en 1990 en las urnas al exguerrillero sandinista y actual copresidente del país, Daniel Ortega, que ha permancedo en el cargo desde 2007 gracias a la represión que ha llevado a cabo contra sus opositores.
"La familia Chamorro Barrios informa que nuestra madre falleció hoy 14 de junio de 2025 a las 2:21 de la madrugada (08:21 GMT) en San José de Costa Rica, a la edad de 95 años, después de una larga enfermedad", han anunciado sus hijos en un mensaje remitido a la prensa. "Sus restos descansarán temporalmente en San José, Costa Rica, hasta que Nicaragua vuelva a ser República, y su legado patriótico pueda ser honrado en un país libre y democrático", precisaron.
La primera presidenta de la democracia en América
Barrios de Chamorro nació el 18 de octubre de 1929 en Rivas, Nicaragua.
Hace dos años, había permanecido en su residencia habitual en el barrio de Las Palmas, Managua —capital del país—. La familia ha explicado que a partir de octubre de 2023 se estableció en San José bajo el cuidado y el amor de su familia, acompañada por personal de salud especializado.
Con el 54,7% de los votos, Chamorro venció en las elecciones del 25 de febrero de 1990 al exguerrillero y actual copresidente del país Daniel Ortega, que buscaba entonces la reelección y ahora gobierna con mano de hierro el país desde 2007. Desde febrero lo hace de forma oficial junto a su mujer, Rosario Murillo.
Nicaragua, un país tomado por el sandinismo
En abril, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, creado por la ONU, señaló en un informe a Ortega y Murillo, así como a otros 52 altos cargos, como responsables de violaciones y crímenes en su país desde abril de 2018.
Las 54 personas citadas, según el grupo de expertos, habrían desempeñado funciones clave en relación con detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones extrajudiciales, persecución de la sociedad civil y de medios de comunicación, así como otros delitos que en algunos casos podrían ser considerados crímenes de lesa humanidad.
La lista se publica semanas después de que el grupo de expertos presentara ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el 28 de febrero, otro informe en el que denunciaba múltiples abusos del régimen nicaragüense.
Nicaragua incluso se retiró del Consejo de Derechos Humanos el 27 de febrero, mes en el que también anunció su abandono de agencias como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) o la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
En abril de 2018, miles de nicaragüenses salieron a las calles a protestar por unas controvertidas reformas a la seguridad social, que, después de haber sido respondidas con el uso de la fuerza, se convirtieron en una exigencia de renuncia del presidente Ortega, de 79 años y en el poder desde 2007.
Las protestas dejaron al menos 355 personas muertas, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque organismos nicaragüenses elevan la cifra a 684, mientras que Ortega reconoce que fueron "más de 300" y mantiene que se trató de un intento de golpe de Estado.

