Los ministros de Transporte de los Estados miembros de la Unión Europea dieron su respaldo este jueves a una modificación de las normas comunitarias que obliga a las aerolíneas a permitir que los pasajeros lleven gratuitamente un objeto personal a bordo. Al mismo tiempo, la propuesta abre la puerta a que las compañías cobren por el equipaje de mano de mayor tamaño, siempre que sea de dimensiones “razonables”.
Este borrador deberá ser discutido con el Parlamento Europeo, y se espera que la versión final de la normativa esté lista antes de que finalice el año. La propuesta de reglamento sobre los derechos de los pasajeros aéreos fue aprobada pese al voto en contra de España, Alemania, Portugal y Eslovenia, y con las abstenciones de Austria y Estonia.
Cabe señalar que estas objeciones no estuvieron vinculadas directamente al tema del equipaje, sino a la ampliación del umbral mínimo de retraso —de tres a cuatro horas— a partir del cual los viajeros pueden reclamar una compensación económica, un punto que generó mayor controversia.
El texto subraya que hay una falta de claridad sobre cuándo se permite cobrar por el equipaje de mano. Como ejemplo, menciona la multa de 179 millones de euros impuesta por España a Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea por prácticas relacionadas con este y otros aspectos, aunque las compañías han recurrido la sanción.
El acuerdo establece que "los pasajeros deben poder llevar sin coste añadido objetos personales que sean necesarios durante el viaje en cabina, siempre que cumplan con los requisitos de seguridad y se ajusten a criterios razonables en cuanto a peso y tamaño". También recuerda que ya existen decisiones judiciales al respecto.
Según el borrador más reciente, un "objeto personal" se define como un bulto no facturado esencial para el pasajero, que cumpla con los criterios de seguridad y cuyas dimensiones no excedan los 40x30x15 cm, o que pueda guardarse debajo del asiento delantero.
"El equipaje de mano es distinto", indicaron fuentes comunitarias a Efe. "El texto no lo regula con precisión, pero sí deja abierta la posibilidad de que las aerolíneas apliquen cargos", señalaron, a la espera del documento oficial.
Asimismo, se establece que los pasajeros deben recibir información clara y accesible en el momento de la reserva sobre las medidas y el peso máximos permitidos para el equipaje en cabina.
Sin afectar el principio de libertad tarifaria, el documento plantea que las aerolíneas definan una política razonable sobre las dimensiones del equipaje de mano, permitiendo que los pasajeros lleven una pieza en cabina siempre que cumpla con las normas de seguridad. También se anima a armonizar estos criterios a nivel comunitario en el futuro.
Por su parte, la organización europea de consumidores BEUC criticó el texto aprobado, al considerar que "legitima" el cobro por llevar maletas en la cabina. En un comunicado, BEUC recordó que ya en mayo varias organizaciones denunciaron estas prácticas ante las autoridades de protección al consumidor y la Comisión Europea, argumentando que el equipaje de mano de tamaño razonable debería estar incluido como parte fundamental del transporte, tal como lo ha reconocido el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

