El dolor de espalda es uno de los males más comunes en las mujeres en España. Por ello, no resulta extraños que sean constantes y numerosas las búsquedas en internet acerca de por qué duelen las lumbares, las cervicales y cómo prevenir este dolor.
Si bien es cierto que las malas posturas suelen ser lo más común o en lo que primero pensamos, puede haber otros factores que acentúan dicho dolor o lo provocan. Desde la vida sedentaria, pasar largas horas sentadas frente a un ordenador debilita los músculos de la espalda y del abdomen, al estrés o factores hormonales. Sin embargo, hay algo que puede pasar desapercibido y que puede ser una de las principales causas: la pérdida de estrógenos. Estas hormonas tienen un papel clave en la salud musculoesquelética femenina, y sus fluctuaciones pueden afectar directamente el dolor lumbar.
Más allá del dolor lumbar que muchas mujeres sienten debido a la menstruación, los estrógenos también tiene efectos antiinflamatorios, por lo que niveles bajos, como ocurre en la fase lútea o en la menopausia precoz, pueden aumentar la sensibilidad al dolor.
¿Qué son los estrógenos?
Los estrógenos son un grupo de hormonas sexuales que desempeñan un papel fundamental en el desarrollo y funcionamiento del cuerpo de las mujeres, aunque también están presentes, en menor cantidad, en los hombres. Se produce principalmente en el ovario y participan de forma activa en diferentes procesos a lo largo de nuestra vida, especialmente durante la edad reproductiva.
Más allá de formar parte en el desarrollo de los caracteres sexuales como el vello el crecimiento de los pechos, así como ser clave en al regulación del ciclo menstrual de las mujeres y preparar el útero de cara a quedarse embarazada, los estrógenos también influyen en el mantenimiento de la salud ósea, ayudando a conservar la densidad de los huesos. Al acercarse la perimenopausia y menopausia, en torno a los 40 años, los niveles de estrógenos comienzan a descender, por lo que el cuerpo experimenta una serie de cambios físicos y emocionales debido a que estas hormonas cumplen funciones esenciales en múltiples sistemas.

Uno de los más significativos es la pérdida de masa ósea, los estrógenos ayudan a mantener los huesos fuertes. Su descenso reduce la absorción de calcio, debilitando el tejido óseo y aumentando el riesgo de fracturas, especialmente en la columna vertebral, caderas y muñecas. Esto también hace que el dolor de espalda comience a aparecer y no se deba a una simple mala postura, sino a algo más complejo. Esto también puede darse a nivel muscular, debido al efecto antiinflamatorio de los estrógenos. Es decir, su descenso puede provocar dolores articulares, musculares o de espalda, incluso sin una causa física aparente.
Cómo evitar los dolores de espalda
Para evitar los dolores de espalda se recomienda realizar ejercicio físico de bajo impacto, así como cuidar el sueño y el estrés, pues no dormir de manera correcta y las horas adecuadas pueden potenciar los dolores.
Para aumentar el nivel de estrógenos es importante llevar una correcta alimentación en la que prevalezcan alimentos ricos en calcio, vitamina D y fitoestrógenos. De esta manera se ayuda a mantener los huesos y los músculos fuertes para evitar los dolores.
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