Finalmente ha sucedido, Rusia ha completado la liberación de la región fronteriza de Kursk, después de ocho meses de invasión parcial por parte de las tropas de Zelenski.
Esto significa un duro varapalo para el ejército ucraniano, que tomó esta región el año pasado para usarla como “moneda de cambio” en unas posibles negociaciones territoriales para recuperar el terreno perdido tras la invasión de 2022.
La noticia la ha dado el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, Valeri Guerásimov al dar el parte al presidente Vladímir Putin en una videoconferencia transmitida por la televisión estatal. «Camarada comandante en jefe, hoy ha sido liberada de las unidades ucranianas la última localidad de la región de Kursk, la aldea Gornal», ha informado Guerásimov.
«La aventura del régimen de Kiev ha fracasado por completo».
«Los planes del régimen de Kiev de crear una supuesta cabeza de puente estratégica y desbaratar nuestra ofensiva en el Donbás han fracasado», ha añadido ante un vanagloriado Putin.
El día 12 del mes pasado Putin visitó un centro de operaciones utilizado por las fuerzas rusas y escuchó los informes de Gerasimov, quien en aquellas fechas informó de que las tropas ucranianas en la zona de Kursk estaban ya cercadas.
Ahora, Putin ha felicitado a sus militares por la exitosa campaña y ha destacado que «la aventura del régimen de Kiev ha fracasado por completo».
“La derrota total del enemigo en la zona fronteriza de Kursk crea las condiciones para futuras acciones exitosas de nuestras tropas en otras zonas importantes del frente y aproxima la derrota del régimen neonazi de Zelenski”, ha mencionado el presidente Ruso.
Asimismo, ha agregado que las “enormes pérdidas sufridas por el enemigo, incluso entre las fuerzas de las Fuerzas Armadas de Ucrania mejor preparadas, entrenadas y equipadas según modelos occidentales, han sido claras en todas la línea de combate».
Hace semanas, Guerásimov afirmó que durante la operación de Kursk, el enemigo «perdió más de 67.000 militares», de sus unidades «más entrenadas y motivadas», así como mercenarios extranjeros.
Ahora, ha afirmado que «las bajas de las formaciones armadas de Ucrania sumaron más de 76.000 militares, entre muertos y heridos».
‘Mercenarios’ norcoreanos
Gerásimov resaltó la aportación de los militares norcoreanos en el éxito de la operación para liberar la región de Kursk.
«Quisiera destacar la participación de militares de la República Popular Democrática de Corea en la liberación de las zonas fronterizas de la región de Kursk, quienes, de conformidad con el Tratado de Asociación Estratégica Integral entre nuestros países, brindaron una asistencia significativa para derrotar a la agrupación armada de Ucrania», dijo.
Según el general, los soldados norcoreanos «lucharon hombro con hombro» con los militares rusos y dieron muestras de profesionalidad y heroísmo.
Los rusos sobrevuelan Polonia
Todo esto sucede el mismo día en el que el Ejército de Polonia ha denunciado la incursión de un helicóptero militar ruso en su espacio aéreo, este pasado viernes, que tenía la intención de poner a prueba su sistema de defensa.
En un comunicado publicado en su cuenta de la red social X, el Mando Operativo de las Fuerzas Armadas ha identificado al aparato como un «helicóptero militar ruso que violó el espacio aéreo sobre las aguas territoriales de la República de Polonia en el mar Báltico».
«El vuelo del helicóptero fue observado por los sistemas de radar militares de las Fuerzas Armadas de Polonia y por los sistemas civiles de la Fuerza Aérea de Polonia», según el comunicado militar. «La naturaleza del incidente», estima, «indica que Rusia está probando la preparación de nuestros sistemas de defensa aérea».
Ucrania no acepta la derrota
En el mismo día en el que Zelenski se ha reunido con Trump en el funeral del Papa Francisco, y pocos días después de uno de los ataques mas brutales sobre la capital de su país, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania ha subrayado que e “no hay riesgo” de que las tropas ucranianas que permanecen en Kursk sean rodeadas, y calificó de «propaganda» las afirmaciones de Moscú sobre la supuesta “derrota” de Ucrania allí.

