A primera hora de este viernes ha aterrizado en Roma el vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, para reunirse con una de las principales líderes europeas, Giorgia Meloni. La visita tiene lugar tan solo 24 horas después de ser recibida en la Casa Blanca, donde tuvo oportunidad de departir con el propio Donald Trump. De esta manera, la primera ministra se confirma como la principal baza trumpiana para negociar con Europa, un continente donde la mayoría de madatarios han optado por plantarle cara a la adminstración del presidente republicano y donde Pedro Sánchez intenta convertirse en el máximo exponente de esta postura. Dos formas contrapuestas de entenderse con la primera pontencia mundial.
Meloni ha declarado ante los medios que existe «una relación privilegiada» entre Italia y Estados Unidos y que se trata de «otra gran ocasión para reforzar nuestra cooperación bilateral», y es que la reunión entre Vance y Meloni se ha producido después de que la mandataria abordara con Trump solo 24 horas antes la imposición de los aranceles y ahondara en los esfuerzos para rebajar las tensiones económicas entre Washington y la Unión Europea. El inquilino de la Casa Blanca ha impuesto un arancel del 20 por ciento sobre productos de la UE, si bien más tarde ha anunciado una moratoria de 90 días.
Por su parte, Pedro Sánchez ha visitado hace solo unos días al presidente de China, Xi Jinping, cuyo país le tiene declarada la guerra comercial a Estados Unidos y al que el líder socialista quiere «como un socio de la UE». Una visita entendida en realidad como inoportuna en toda Europa, ya que deshace por completo la estrategia común de alianzas extracomunitarias. No obstante, Sánchez quedó satisfecho al cumplir su plan: convertirse en el primer presidente que se persona en China tras la crisis arancelaria.
«Creemos que Italia pueda ser un socio extremamente importante» en Europa y el Mediterráneo para Estados Unidos, ha asegurado Meloni en declaraciones para la prensa ante el enviado de Trump al viejo continente. Según ha indicado a la prensa, ambos países «están determinados a fortalecer su cooperación».
Así las cosas, Meloni se erige en la mejor baza de la UE para negociar con Trump antes de que termine la tregua arancelaria mientras que el presidente del Gobierno de España se reafirma en el papel contrario.
Ucrania y los aranceles
Vance ha remarcado que entre las cuestiones a tratar con Meloni se encontrarían las relaciones comerciales con la UE y el diálogo para un cese el fuego en el conflicto entre Rusia e Ucrania. «Esta visita es otra gran ocasión para reforzar nuestra cooperación bilateral», dijo la dirigente italiana, tras su encuentro de ayer en la Casa Blanca con Trump, donde le instó a trabajar juntos «para hacer Occidente grande de nuevo».»Hablaremos de las relaciones entre ambos países y también de las negociaciones comerciales, no solo entre Italia y EEUU, sino también con la Unión Europea», ha destacado el vicepresidente sobre la reunión. «Ya en el pasado hablamos de ello. No quiero decir nada, pero tenemos una sensación positiva» sobre las negociaciones entre Rusia y Ucrania para un cese el fuego.Tras la reunión, Vance ha almorzado con Meloni y los vicepresidentes y principales socios de su coalición gubernamental, el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, y el titular de Transporte, Matteo Salvini. Al acabar su encuentro en Palacio Chigi, Meloni compartió en redes sociales el siguiente mensaje: «¡Gracias, presidente Trump! La colaboración entre Italia y EEUU se basa en valores comunes y una larga amistad. Seguiremos trabajando juntos para fortalecer el vínculo entre nuestros pueblos y enfrentar con determinación los desafíos globales».
Vance visita el Vaticano
El vicepresidente JD Vance inicia así una gira internacional con reuniones clave en las que se verá tanto con la primera ministra de Italia como con el secretario de Estado del Vaticano. Después asistirá a la misa de Viernes Santo y comenzará un viaje hacia la India, donde se reunirá con el primer ministro Narendra Modi.Vance, acompañado de su mujer e hijas, ha abordado cuestiones económicas y geopolíticas con la jefa de Gobierno italiano antes de reunirse con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin. Además, está previsto que el vicepresidente estadounidense asista esta misma tarde a la misa de Viernes Santo en la basílica de San Pedro del Vaticano, según informaciones de la agencia italiana AdnKronos; mientras que la prensa estadounidense no descarta un posible encuentro breve entre Vance y el Papa Francisco I el domingo antes o después de la misa de Pascua.
Las políticas económicas de Trump, que ha impuesto aranceles a las importaciones de prácticamente todos los países del mundo, han despertado preocupaciones a nivel financiero. El enconado enfrentamiento con China ha provocado aumentos recíprocos de tasas hasta el 145 por ciento actual con el que Washington grava los productos del ‘gigante asiático’.
Tras su reunión con la primera ministra, Vance -de credo católico- se encaminó hacia la basílica de San Pedro del Vaticano, para asistir a la Misa de la Pasión del Señor, con ausencia del papa Francisco, que sigue convaleciente por sus grave infección respiratoria.»Deseo a todos los cristianos del mundo, pero especialmente a los que están en Estados Unidos, un bendecido Viernes Santo», agregó el vicepresidente estadounidense a través de su cuenta de X. Durante su paso por Roma estos días también se prevé que Vance se encuentre con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin.

