En Semana Santa, la tradición manda. Y no solo en las calles, con procesiones y pasos imponentes, sino también en las mesas, donde platos de toda la vida vuelven a reinar. Porque cuando llega esta época del año, hay un menú que se repite como si de una liturgia culinaria se tratara: potaje de vigilia, bacalao en todas sus formas y, de postre, la reina indiscutible de los dulces de Cuaresma: la torrija.
Este trío ganador no solo nos recuerda nuestras raíces, sino que también nos ofrece una experiencia gastronómica reconfortante, casera y sabrosísima. ¿Lo mejor? Que puedes disfrutarlo en algunos de los restaurantes más recomendables de Madrid y Burgos, o animarte a prepararlo en casa con productos de calidad.
Potaje de vigilia: el primer plato que no puede faltar
Garbanzos, espinacas, huevo duro y bacalao. Cuatro ingredientes que, combinados con cariño y a fuego lento, dan como resultado uno de los platos más icónicos de la Semana Santa: el potaje de vigilia. De esos que te reconcilian con la cuchara y con las recetas de la abuela.
Si estás en Madrid, no puedes dejar pasar el de La Taberna de Elia (Pozuelo de Alarcón), donde además lo sirven con un pintxo de bacalao en tempura. O el de Ponzano, en pleno Chamberí, que le añade unas sabrosísimas pellas de bacalao, como unas albóndigas del mar, y que solo está disponible en los días santos. Un plato que calienta el cuerpo y el alma.
En Burgos, la parada obligatoria es en La Fábrica, donde el chef Ricardo Temiño lo prepara con todo su amor por las legumbres. Su versión cuesta 15 € y estará disponible del 9 al 20 de abril. Otro lugar imprescindible es La Posada de Pradorey, donde su menú degustación incluye un potaje de garbanzos con espinacas a la crema y virutas de huevo que solo con leerlo ya apetece.
El bacalao: rey indiscutible del segundo plato
Por tradición religiosa, en Semana Santa se evita comer carne, y el bacalao ocupa su lugar como protagonista absoluto. Y la verdad, no es ningún sacrificio: el bacalao puede ser una auténtica delicia si se cocina bien. En El Jardín de Arturo Soria se puede disfrutar de sus pescados del día, siempre frescos y sorprendentes. Y en Inhala Terraza, en la séptima planta del Hotel Garden, se lucen con un arroz cremoso de bacalao con infusión de espinacas y una suprema de bacalao que quita el hipo.
La propuesta de La Fábrica en Burgos también es de nota alta: bacalao con pil pil de codium y mejillón acevichado. Y en La Posada de Pradorey, el bacalao confitado con ajoarriero y cristal de patata violeta se convierte en una experiencia gourmet que te deja sin palabras. Y si prefieres cocinar en casa, Solobuey te lo pone fácil: venden bacalao ahumado loncheado en aceite de oliva virgen extra, en cómodas barquetas de 80g (a 5,60 €). Perfecto para montar un picoteo de lujo o un plato principal sin complicarte.
La torrija: un dulce de aprovechamiento que se ha convertido en estrella
¿Hay algo más nuestro, más reconfortante, más irresistible que una buena torrija? De pan, de brioche, con leche, con vino, caramelizadas, con helado… Las versiones se multiplican, pero todas tienen un objetivo común: endulzar la Semana Santa con un bocado tan humilde como glorioso.
En El Jardín de Arturo Soria apuestan por una torrija de brioche con toffee y sorbete de mandarina. En Inhala Terraza, la sirven con helado de vainilla y espuma de chocolate negro. En Ponzano son fieles a la tradición y la ofrecen 100 % clásica, sin adornos pero perfecta. Y en La Fábrica, la acompañan con helado de vainilla de Tahití. Nivelazo.
¿Prefieres hacerlas tú? Pues el secreto del éxito está en el pan, y Viena La Baguette tiene justo lo que necesitas: su brioche tipo molde (13,25 €) es ideal para absorber la leche y caramelizar en la sartén. Incluso tienen una edición limitada con sabor a naranja (14,85 €), y una barra especial para torrijas por 8,75 €. Puedes pedirlo a domicilio y tenerlo listo para tu hornada casera de dulzura.
Comer fuera o en casa: tú eliges cómo saborear la Semana Santa
La buena noticia es que hay opciones para todos. Si te apetece salir y celebrar estas fechas con una comida especial, estos restaurantes te ofrecen tradición, calidad y recetas con historia. Ya sea en Madrid o en Burgos, tienes excusas de sobra para reservar mesa.
Pero si lo tuyo es el plan casero, también hay alternativas para que te montes tu propio banquete de Semana Santa. Entra en la tienda online de Solobuey para hacerte con bacalao de primera, y contacta con Viena La Baguette para recibir su pan artesanal directamente en casa. Con esos ingredientes y un poco de mimo, puedes hacer un menú completo: potaje de vigilia, bacalao y torrijas, sin moverte de tu cocina.
Y si lo que buscas es un planazo para estos días de descanso, con buena comida, entorno rural y un poquito de enoturismo, la opción ganadora está en La Posada de Pradorey, en Burgos. Imagina esto: paseo por la finca, visita a la bodega, cata de vinos y un menú degustación con croquetas, potaje, bacalao y una torrija espectacular.
La Semana Santa no es solo tiempo de recogimiento, también puede ser un momento para disfrutar de lo nuestro, de los sabores que nos unen y que nos llevan directos a los recuerdos. Es el momento perfecto para darle a la cuchara, redescubrir el bacalao y rendirse ante la dulzura de una torrija bien hecha. Así que, ya sea en un restaurante con encanto o en la calidez de tu hogar, este año que no te falten los clásicos de siempre. El potaje, el bacalao y la torrija no pasan de moda.

