Marruecos ha declarado la alerta roja y ha comenzado a movilizar medios técnicos por la presencia de cigarra berberisca langosta del desierto, un hecho a la previsión de fuertes vientos en las islas por las autoridades meteorológicas de Aemet para los próximos días. Desde el año 1646, en Canarias se han documentado 85 plagas de langostas desde el siglo XVI, destacando como las más devastadoras las de los años 1659, 1811, 1908, 1932, 1954, 1958 o 2004. En 1954 la Virgen del Pino, en Teror, fue trasladada a la capital entre el 28 de marzo y el 11 de abril para pedir a la Virgen que no llegase a las islas; pero terminó asolando la isla medio año después devorando 10.000 hectáreas de cultivos insulares, como recuerda el cronista de la capital religiosa de Canarias, José Luis Yánez. En febrero de 2023 y antes como las semanas previas al confinamiento por Covid19 en 2020 hubo presencia de langostas en las islas por la presencia de calima.
A finales de marzo de 2025, una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) afectó al archipiélago, fue desactivada la tarde del pasado martes, tras provocar lluvias en las islas occidentales y calima en la provincia oriental, incluyendo Gran Canaria. No obstante, el archipiélago canario se encuentra bajo varias advertencias meteorológicas para estos primeros días de abril de 2025. Se esperan vientos de hasta 90 km/h, clasificados con un riesgo importante (40%-70%). Estas rachas afectarían principalmente a las zonas agrarias de cumbres y zonas altas de islas como La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria. En el Teide no se descartan rachas ocasionalmente huracanadas. En algunas zonas de las islas orientales se espera vientos del sur.
Estos enjambres suelen formarse en zonas de cría situadas en las regiones desérticas y costeras del Sahara, donde las condiciones climáticas son favorables para su proliferación. Cuando maduran, las nubes de langostas cruzan las fronteras e invaden las tierras de cultivo. Las previsiones oficiales apuntan que las condiciones marítimas también estarán afectadas por el mal tiempo. Se esperan vientos costeros de fuerza 7 (50 a 61 km/h), particularmente en las costas del sureste y noroeste de Tenerife, Gran Canaria, La Palma y El Hierro, donde la mar combinada podría alcanzar los 4 a 5 metros de altura.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), que coordina la respuesta a emergencias para salvar vidas y proteger a las personas en crisis humanitarias, alertó el pasado mes de marzo que «en el Sahara meridional, se observa un aumento en los grupos de adultos en pareja, eclosiones y larvas (…)y algunos individuos alados aislados estuvieron presentes en Marruecos» donde «es probable que ocurra una reproducción a pequeña escala en Marruecos. En consecuencia, las operaciones de control seguirán siendo necesarias en estas regiones».
En Tata (Agadir), Bouarfa, Errachidia y Tinghir Marruecos ha desplegado equipos de intervención especializados en la vigilancia que se basan en información recogida en regiones vecinas, donde se han avistado bandas de langostas en ciudades argelinas cercanas a la frontera. Estos seres depredadores pueden recorrer empujados por el viento hasta 150 kilómetros en un día. Hasta el domingo 30 de marzo de 2025, los equipos movilizados en Túnez habían tratado una superficie total de 930 hectáreas, divididas entre tratamientos terrestres y aéreos.
Marruecos ha reforzado su capacidad de respuesta preparando sus aviones Canadair, habitualmente utilizados para combatir incendios forestales. Estos dispositivos podrían utilizarse para realizar pulverizaciones aéreas de insecticidas en caso de que los enjambres se extiendan por el territorio marroquí. Según la FAO, la langosta del desierto es la plaga migratoria más destructiva del mundo. En respuesta a estímulos ambientales, estos insectos pueden formar enjambres densos y muy móviles. Extremadamente voraces, consumen el equivalente a su propio peso en comida cada día, destruyendo cultivos y pastos. Un solo enjambre de un kilómetro cuadrado puede contar con hasta 80 millones de individuos.

